La Convención Nacional Republicana de Mitt Romney abrió el lunes con el solitario golpeteo de un martillo en un salón casi vacío, pero tomará velocidad máxima el martes, justo cuando la tormenta tropical Isaac pudiera haberse vuelto un huracán que esté azotando la costa estadounidense del Golfo de México.
“Nuestros hijos ya están en Tampa y dicen que la situación allá es estupenda, con muchos amigos excelentes y esperamos una convención magnífica”, dijo el candidato presidencial republicano en el auditorio de una secundaria de Nueva Hampshire mientras ensayaba el discurso que pronunciará en la convención.
Romney insinuó que no se tiene pensado cancelar la reunión de los republicanos debido a la tormenta y dijo esperar que la gente que viva en los lugares donde ésta pueda pasar no sufra “ningún daño importante”.






