Una jueza estadounidense bloqueó partes clave de la nueva ley de inmigración de Arizona horas antes de que entrara en vigor, otorgándole al Gobierno del presidente Barack Obama una victoria mientras intenta controlar el tema.
La gobernadora de Arizona, Jan Brewer, dijo poco después que presentaría una apelación para restaurar las previsiones de la ley, que contaba con un amplio apoyo popular, pero tenía la oposición de Obama y la de grupos de derechos humanos e inmigrantes.






