La idea era una conferencia de prensa de niños para anunciar su participación en una manifestación el mes próximo frente a la Casa Blanca para exigir un alto a las deportaciones de inmigrantes indocumentados.
Pero la conferencia rápidamente se convirtió en un evento altamente emotivo cuando varios niños empezaron a llorar mientras intentaban relatar cómo sus padres habían sido detenidos, deportados o vivían escondidos bajo el temor de ser descubiertos por autoridades de inmigración.






