El expresidente de Honduras Manuel Zelaya, derrocado en junio de 2009, dijo hoy que todavía no puede regresar a su país porque su libertad sigue estando amenazada pese a que los dos juicios incoados contra él por presunta corrupción fueron anulados por una corte de Apelaciones.
“En definitiva todavía no tengo el uso de mis derechos constitucionales y se obstaculiza mi retorno al mantenerme sometido a coacción y amenazas a mi libertad”, afirmó Zelaya, escuetamente, al Canal 11 de la televisión local.






