Campesinos temen violento desalojo

Los campesionos temen un desalojo violento en el Bajo Aguán

Miles de campesinos que invadieron tierras hace un año en el Caribe hondureño temen un violento desalojo tras la llegada de unos 2.500 militares y policías que, según el gobierno, fueron movilizados a la zona para luchar contra el narcotráfico.

Los uniformados están desde el viernes en la zona situada en el departamento de Colón, a unos 600 km al noreste de la capital, donde impera una fuerte tensión.

Allí permanecen unas 3.000 familias que ocupan unas 4.000 hectáreas del empresario Miguel Facussé, uno de los hombres más ricos de Honduras.

Los campesinos invadieron los predios en mayo del 2009, un mes antes del golpe de Estado contra el presidente constitucional Manuel Zelaya, quien les había prometido una solución al problema.

El Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) de Honduras denunció el domingo que las fuerzas militares y policiales amenazan con desalojar a los campesinos sin tierra.

“Responsabilizamos desde ahora a (el presidente) Porfirio Lobo, al ministro de Seguridad de facto, Óscar Álvarez, y a los terratenientes Miguel Facussé, Reinaldo Canales y René Morales por cualquier violación de los derechos humanos cometida por el ejército, la policía y los grupos paramilitares que forman parte del despliegue militar”, advirtió el FNRP.

Sin embargo, Alvarez desmintió un desalojo y aseguró que la movilización de tropas tiene el propósito de “establecer el orden” en esa zona, afectada por el narcotráfico y el crimen organizado.

“No hay ninguna confrontación y esperamos no tenerla, estamos trabajando en los patrullajes pidiendo documentos a las personas”, aseguró en rueda de prensa desde la zona este lunes el jefe de la operación policial, comisionado René Maradiaga.

“No tenemos orden de desalojo y lo único que estamos haciendo es ejerciendo control por la delincuencia”, subrayó.

Facussé, con el apoyo de trabajadores que laboran en sus fincas de 9.000 hectáreas, donde se cultiva palma africana, y en una planta extractora de aceite de cocinar, ha exigido el desalojo de los campesinos.

El gobierno de Porfirio Lobo ha convocado un diálogo con los campesinos para que desalojen la tierra. A cambio les ofreció comprar una hectárea cultivada de palma a cada familia y otra sin cultivar.

Las 3.000 familias, que se integraron en el Movimiento Unificado Campesino del Aguán (Muca), exigen cuatro hectáreas en una contrapropuesta que iba a ser debatida este lunes.

Los campesinos “están pidiendo 12.000 hectáreas que habría que comprar a Facussé y a los empresarios René Morales (que tiene 5.000) y Reinaldo Canales (con 3.000)”, afirmó a la prensa el asesor del estatal Instituto Nacional Agrario (INA), Roy Murillo.

Los campesinos tendrían que pagar la tierra a 20 años plazo y sin intereses, de acuerdo a la ley.

You can leave a response, or trackback from your own site.

Leave a Reply

Design: NewWpThemes |