Un abogado de alto rango que trabajaba en la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas fue hallado el martes culpable de 36 cargos de corrupción por aceptar miles de dólares en sobornos de inmigrantes que querían regularizar su estatus migratorio.
Constantine Peter Kallas, asistente de abogado principal en la oficina, conocida como ICE por sus siglas en inglés, fue declarado culpable de asociación ilícita, seis cargos de soborno, dos de obstrucción de justicia, cuatro de evasión fiscal y tres de robo agravado de información personal.
Tras un juicio de tres semanas, el jurado también lo halló culpable de siete acusaciones de fraude y presentación inapropiada de documentos, nueve de hacer declaraciones falsas al Departamento de Trabajo y cuatro de hacer declaraciones falsas para obtener una compensación laboral federal.
Al catear la casa del abogado en junio del 2008, los investigadores descubrieron más de 177.000 dólares en efectivo dentro de una caja fuerte bajo el piso, al lado de una veintena de archivos oficiales de inmigración. La investigación también mostró que más de 950.000 dólares aparte del salario de Kallas habían sido depositados a la cuenta de él y su esposa María desde el 2000.
Estos documentos indicaron que algunos de los inmigrantes que sobornaron a los Kallas fueron hispanos, dijo la fiscal federal Margaret Carter.
Uno de los sobornos que Constantine Kallas aceptó sumó 7.000 dólares, de acuerdo con las autoridades. El abogado, que comenzó a trabajar con la agencia en 1998, aceptó este monto de su trabajadora doméstica mexicana a cambio de anular una orden de deportación contra su hija.
Los Kallas también aceptaron sobornos de otros cuatro indocumentados a cambio de presentar solicitudes de residencia por medio del trabajo. Para lograr esto, el abogado usó dos empresas fantasmas, alegando ante el Departamento de Trabajo que las compañías habían ofrecido trabajo a los inmigrantes.
Un testigo dijo durante el juicio que el abogado le pidió más de 28.000 dólares por cuatro visas y otros 25.000 dólares por una “tarjeta verde” (cédula de residencia permanente), agregó Carter. Durante el juicio se exhibió un video del 2008 que muestra a Constantine Kallas aceptando un soborno en efectivo.
“Consideramos esto un caso significativo de corrupción pública”, apuntó la fiscal. “La gente que tenga solicitudes migratorias debe de ir con un abogado u organización de servicios migratorios, no con gente afuera del sistema, que hacen promesas, les cobran en exceso y los engañan. Y definitivamente no deberían estar sobornando a funcionarios de inmigración”.
Constantine Kallas está en una prisión federal desde agosto del 2008, dos meses después de que fue arrestado por agentes del FBI en el casino de una reservación indígena. Aquella fue la última vez que Maria Kallas dijo a inmigrantes indocumentados que su esposo era un funcionario de inmigración y que él podía conseguir beneficios migratorios a cambio de dinero.
El abogado de 39 años podría ser sentenciado hasta un máximo de 256 años de prisión el 9 de agosto. Fue suspendido sin goce de sueldo en enero del 2007.
En noviembre pasado, Maria Kallas, de 41 años, también de Alta Loma, se declaró culpable de asociación ilícita, soborno y asociación ilícita para lavar dinero. Su sentencia está prevista para junio.

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